Es uno de los condimentos más utilizados en todo el mundo, y es que su sabor aporta la intensidad y el carácter que muchos platos necesitan, especialmente las carnes.
Desde Germinarte vamos a hablarte de los beneficios de la mostaza y cómo puede mejorar tu bienestar, así como sus principales contraindicaciones.
¿Qué es la mostaza y de qué está hecha?
La mostaza viene de las semillas que pertenecen a la familia Sinapis, y se obtiene mediante el siguiente proceso:
- Se muelen las semillas
- Se mezclan con agua, vinagre o vino y otras especias
- Finalmente se añade sal y distintos ingredientes según la receta
De esta forma se obtiene la salsa de mostaza que conocemos, aunque según las especias que se añadan y las cantidades de agua, obtendremos un tipo u otro de mostaza. Entre las variedades más populares encontramos:
- Mostaza amarilla: La más utilizada en todas las cocinas del mundo.
- Mostaza de Dijon: Variedad francesa, preparada con mostaza negra y un sabor más intenso.
- Mostaza a la antigua: Conserva las semillas enteras y una textura más crujiente.

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Beneficios de la mostaza
Vamos a ver las propiedades de la mostaza, y qué pueden hacer estas semillas (y su deliciosa salsa) para mejorar tu salud.
Contribuye a la salud de nuestro corazón
Debido a los ácidos grasos omega-3 que contiene, la mostaza nos ayuda a bajar los niveles del colesterol considerado malo (LDL) y a su vez, incrementar los niveles de colesterol bueno (HDL). A esto hemos de sumarle su bajísimo contenido en grasas saturadas, por lo que es una gran aliada del sistema cardiovascular.
Antioxidante y antiinflamatoria
Algunos componentes de la mostaza, como los glucosinolatos e isotiocianatos (responsables de su sabor picante), se encargan de combatir el daño oxidativo de nuestras células, y ejercen, por tanto, una función antioxidante en nuestro cuerpo.
Pero además, ambos compuestos son antiinflamatorios y analgésicos, por lo que se recomiendan para calmar el dolor de la artritis o la ciática.
Facilita la digestión
Otro de los beneficios de la mostaza reside en su capacidad para estimular la producción de jugos gástricos y biliares. Esto hace nuestra digestión más sencilla, y alivia de forma natural la clásica sensación de hinchazón o pesadez tras una gran comida.
También es una fuente de fibra, por lo que incorporarla a la dieta contribuirá a un mejor tránsito intestinal y prevendrá el estreñimiento.
Fortalece nuestro sistema inmunológico
Algunos nutrientes clave para nuestro sistema inmune son la vitamina C, el zinc o el selenio, los cuáles se encuentran en este delicioso condimento. Gracias a ellos, nuestras defensas naturales se verán reforzadas y nuestro cuerpo responderá mejor a la hora de protegernos de enfermedades comunes como el resfriado.
Nos facilita controlar el peso
La mostaza es sana y además no engorda; una de sus propiedades es que es muy baja en calorías. Contiene alrededor de 65 kcal por cada 100 gramos, lo que se traduce en apenas unas 5 kcal por cada cucharadita.
Teniendo en cuenta que es una salsa intensa y no suele necesitarse una gran cantidad para dar sabor a nuestros platos, puedes incorporarla sin miedo a cualquier dieta.
Contraindicaciones
Pese a sus muchos beneficios, es importante que tengas en cuenta lo siguiente:
- Algunas personas son alérgicas a sus semillas.
- La salsa en su versión comercial suele tener un alto contenido en sodio, contraindicado para personas con hipertensión.
- Si se consume en gran cantidad puede irritar nuestra mucosa gástrica y producir, en el peor de los casos, gastritis o úlceras.
- Si se consume en forma de aceite esencial, debe usarse con precaución, ya que una alta dosis podría ser tóxica.
Los beneficios de la mostaza y su intenso sabor, con mucho carácter, hacen de este condimento uno de los más populares en todo el mundo. Solo nos queda recomendarte que disfrutes de ella y la consumas con moderación. Si quieres descubrir más condimentos saludables, no te pierdas nuestra selección de especias.


